
La orilla del Ebro, crea parajes verdes de gran belleza en los que se está empezando a recuperar la fauna original como es el caso del visón europeo.
Rincón de Soto tiene un clima mediterráneo que le hace tener toda su flora característica. Su situación junto al Ebro, hace que su territorio sea principalmente llano y este lleno de huertas con productos típicos que son parte del paisaje. Crecen, además, en estos campo, los tamarices, sauces y chopos.